Reescribiendo tercera parte

Recordemos que estaba en la habitación de el hospital.

Antes de marchar

No era consciente ni del tiempo, ni de la hora, todo se veía borroso y admito que aún estaba dormido.

Aún estando medio inconsciente me di cuenta de que mis padres llegaron casi a la vez que llegué a la habitación.

Mejor no digo cómo fue la noche…

Había dormido tanto que me fue casi imposible dormirme. Enserio fue lo más horrible que me pasó, aunque bueno…

Cómo veréis la cosa mejorará.

Al día siguiente de haberme operado, si lo que estáis leyendo, me mandaron marchar, recibí el alta. En ese lo momento lo que sentía era una mezcla de alegría y un poco de mosqueo, de hecho el paciente que estaba a mi lado quedó flipando.

Anécdota antes de llegar a Asturias

Nos acercábamos al famoso peaje del huerna, era inevitable tener que pagar… Así que decidimos parar, además no me encontraba muy bien.

Tenia la cara blanca como la nieve y un dolor en los puntos que casi impedía que pudiese caminar.

El sitio en concreto no recuerdo como se llama, pero lo que siempre recordaré es a la camarera que me preguntó si me encontraba bien.

Es raro de ver este comportamiento últimamente y es algo que, aunque no es mucho siempre tendré en cuenta. Voy a buscaros el nombre del bar para que les hagáis una visita si tenéis ocasión.

En Asturias.

Que de menos echaba mi tierra, es algo que no se siente hasta que estas un largo tiempo fuera, sobretodo al no tener ni fabas ni pote tradicionales (es una de las cosas que recomiendo probar si tenéis la oportunidad de pasar por sus bellos paisajes).

Ver a la familia y a los gatinos me dio la vida, me relaje y en sentó genial, lo cierto es que el tiempo que pase allí se me paso volando.

Obviamente uno se siente un poco hecho polvo en esos momentos, imaginar no por salir de casa de 10 días que creo que fue lo que estuve al final, añadirle los puntos y las curas y como no añadirle las dudas de si todo estaba en orden otra vez (Os recuerdo que aún no sabia lo que tenia).

De todos modos lo mejor fue ver a la familia y comer en casita por una vez, ¡que rico estaba todo!.

De vuelta Valladolid

Desde luego va a ser una estancia que nunca olvidaré. Estaba solo en la habitación y entre la casera que es genial (no me dejaba moverme ni hacer nada para que estuviera bien) y una vecina esas semanas restantes fueron mas tranquilas y fáciles.

Lo único malo la ansiedad de hacer algo productivo.

El problema es que no tenia muchos medios para dedicarme al blog y quería aprender algo diferente, algo nuevo…

Decidí leer y estudiar copywriting y storytelling. Si se que no es algo nuevo ni novedoso pero a eso le veo mucha salida si se utiliza sabiamente.

Próximo día mas que ya lo estoy alargando mucho.

HASTA EL PROXIMO POST CHICOS Y CHICAS.

Reescribiendo

¿Qué es lo que pasa cuando descubres que quieres hacer más?. Lo más normal del mundo para buscar la respuesta a esta pregunta es descubrir que es lo que quieres hacer en REALIDAD CON TU VIDA.

No todo el mundo está dispuesto a hacer grandes sacrificios para conseguir lo que quiere, teniendo en cuenta que se mejora más cuanto más incómodo te pones es algo que da que pensar.

Voy a contaros una pequeña historia que espero que os motive a seguir adelante pese a lo que pueda ocurrir en vuestra vida.

¿Cómo empezó este año?

Se puede decir que desde diciembre del año pasado tengo una mentalidad distinta, diferente e incluso diría que un poco extraña…

Poneros en la situación de que un día os ponéis malos (pensar en una semana más o menos), os cuesta trabajar los últimos dos días de esa semana y el dolor es tan acuciante que es imposible dormir más de tres o cuatro horas.

Decidís ir a la médico de cabecera que os manda directamente a urgencias (tenía que trabajar a las dos y ese día ya veía que llegaría tarde).

– Bueno, espero que no sea muy grave para poder ir a trabajar, ¡tengo ganas de ir!. (Eso era lo que pensaba en ese momento).

Llegar a urgencias y esperar 10 minutos en los cuales ya me empecé a sentir raro…

No tenía muy claro lo que tenía entonces es normal estar algo nervioso…

¡Me llaman!, Me levanto de un brinco y con prisa me dirijo a la consulta, el doctor que me atiende es atento y he de decir que bastante directo.

Empiezan las primeras pruebas.

Me mira y me dice que no es normal que este tan hinchado.

-¿Te duele?. Me pregunta.

– Si, de hecho hoy no pude descansar bien por culpa del dolor.

Me mira con cara de circunstancias y voy admitirlo ahora un poco preocupado.

La cabeza ya empieza a funcionar acelerada y es incapaz de pensar de manera ordenada.

Las preguntas surgen de la nada como un torbellino y no ser capaz de responder a ellas es de lejos lo que más me preocupa.

Es hora de salir de la sala de consultas… Ya debían de ser la 13:15 – 13:30 de la tarde.

Cómo soy muy listo decido tomarme un café (ya estaba nervioso, por estarlo un poco más bueno, daba igual).

Lo compró me pongo a tomarlo y se me cae ENTERO en los pantalones BLANCOS que llevaba en ese momento.

– Menudo día. Pienso para mí.

– Al menos no podrá ir a peor…

¡JA!

La siguiente parte de la historia en el siguiente post, lo escribiré mañana.